Dead or Alive?

Publicado por Kaiya Kin , lunes, 7 de mayo de 2012 21:39


Capítulo 14
Un matrimonio se encuentra sentado en un pasillo del hospital, mirando a unas puertas con una señal iluminada arriba que indica que el quirófano está ocupado. La mujer, está apoyada en el hombro de su marido, que intenta consolarla sin saber muy bien que hacer.
Dentro de quirófano, cinco personas trabajan sin descanso. Dos de ellos, doctores, que intentan con ayuda de sus utensilios parar la hemorragia interna. Para ello, necesitan gran precisión y, por supuesto, la ayuda de sus tres enfermeras. Dos de ellas están allí para limpiar el sudor de los doctores y ayudarles en la operación. Otra está encargada de controlar el monitor cardíaco y de limpiar los utensilios para desinfectarlos. Normalmente, no se utiliza a tanto personal de enfermería para operar, pero esta operación es extremadamente delicada, cualquier error puede ser mortal. Los doctores comparten miradas con las enfermeras, miradas que todos comprenden. Saben el gran riesgo que existe, y trabajan en silencio, solo siendo acompañados por un pitido que resuena en todo la sala. Un pitido que, en vez de ponerlos nerviosos como pasaría a otras personas, les tranquiliza pues eso indica que, de momento, todo va bien.



Fuera, se escuchan algunas que otras risas y llantos de emoción. Un poco irónico que en el mismo ala del hospital se encuentre quirófano y maternidad. Una chica, de unos 17 años, atraviesa el pasillo en el que se encuentran los padres de Mike. Llevan ya tres horas en la puerta de ese quirófano, sin saber nada de su hijo. La chica había pasado por allí tres veces, y no había podido evitar sentir curiosidad. Miró al matrimonio una vez más antes de dar media vuelta y dirigirse a la habitación de su madre, donde conocería a su hermano.
Cinco horas habían pasado desde que Mike había entrado a quirófano. Desde fuera no se escuchaba nada, y sus padres ya no sabían si eso era bueno o malo. Su padre no podía parar de sentirse culpable. Había dejado sola a su mujer para bajar a tomar algo y había hecho que ella sola pasase por ese momento tan terrible de ver a su propio hijo convulsionando. No podía parar de culparse. Mientras tanto, su mujer estaba sentada en un banco. Llevaba cinco horas sin moverse, sin comer, aunque él le había insistido en que bajase, tomase algo y se relajase. Pero ella se niega, no puede separarse más de su hijo. Aunque solo una pared los separa, ella siente a su hijo ya muy lejos y no quiere permitir que haya aún más distancia entre ambos.
Han pasado siete horas y aún no tienen ninguna noticia. Los padres están destrozados. Aun así, él agradece a una chica que, una hora atrás, se acercó a ellos, les dio una bandeja con comida, una sonrisa reconfortante, y se marchó, deseando que todo fuese bien. No habían intercambiado apenas algunas palabras con ella, pero al menos, gracias a eso había conseguido que su mujer comiese algo, pues tenía la impresión de que de un momento a otro, iba a desplomarse, pues llevaba horas y horas sin comer.
De repente, las puertas de quirófano se abren y aparece un doctor, empapado en sudor y con semblante serio. El matrimonio se levanta rápidamente y se abrazan en un intento de darse ánimo, mientras esperan a la noticia que el doctor va a darles.



Bueno, pues aquí os dejo otro capitulín más de la historia. Tuve problemas con el ordenador, bueno, más bien con el documento, porque no me lo abría y pensé que había perdido todo lo que había escrito, pero conseguí arreglarlo (más bien se arregló solo xD), así que siento el retraso.
Bueno, pues simplemente, espero que os guste.
Un besito,
Kaiya Kin

2 Response to "Dead or Alive?"

Alexandra Buonarroti Says:

Y otra vez... Mira que eres japuta...

Kaiya Kin Says:

Jo, que no, que poco a poco son mas largos. Los últimos que he estado escribiendo son más larguitos, en serio.
P.D.: Me alegro de que te guste #IroniaModeOn

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