Y me fui

Publicado por Alexandra Buonarroti , miércoles, 20 de noviembre de 2013 3:34

    Sentí la primera gota de lluvia caer sobre la punta de mi nariz. Mis ojos se alzaron al cielo, sin moverme ni un ápice. Mis dedos traquetearon sobre mi mejilla, sosteniendo con una mano que temblaba mi barbilla, con las piernas cruzadas en aquel banco del parque, tratando de entrar en calor. Hacía frío, mucho frío, pero eso no me importaba. Despegué los labios lentamente, tan lentamente que pude escuchar en el silencio del crepúsculo cómo se rasgaban mis labios helados y heridos. Sentí el calor de unas gotas de sangre que los bañaban mientras una pequeña nube de vaho daba forma a mi suspiro.
    Allí al fondo, sin percatarse de mi presencia, estaba él. Sonreía como nunca le había visto hacer, sin apartar sus ojos de ella. Como no, ella. Siempre ella. Pero yo no podía apartar mis ojos de él. Como no, él. Siempre él.
    Descrucé las piernas y apoyé los codos en las rodillas, apoyando la barbilla en mis manos cruzadas. Sentía las pequeñas y frías gotas de aquella lluvia fina caer sobre mi pelo. Miré al suelo. Me tapé la cara con las manos, respiré fuerte para calentarlas y las metí en los bolsillos, recostándome en el banco. Con la punta de mi zapato dibujé en la nieve, sin mirar, dos garabatos que pretendían ser personas. Les unía una línea.
    Hacía tanto frío que deseé llorar para sentir algo de calor en mi rostro. Pero en lugar de llorar sonreí. Le miré de nuevo, allí a lo lejos, inmerso en su felicidad, agarrando de la mano a la razón de sus sonrisas. Y miré de nuevo al cielo, oscuro. Un par de gotas cayeron en mi pupila, resbalando por el iris de color café, hasta deslizarse por mi mejilla. Y de nuevo sin mirar, borré la línea de nieve que unía a los dos garabatos.

    Me levanté y, con las manos en los bolsillos, caminé sin saber muy bien a donde. Supongo que eso no importaba. No miré de nuevo. No lo necesitaba. Le dediqué un último recuerdo, y me fui.

0 Response to "Y me fui "

Publicar un comentario

Contáctanos

Envía tu petición, duda o sugerencia a diariodehistoriasimposibles@hotmail.com y te responderemos a la mayor brevedad posible.